viernes, 25 de mayo de 2012

LO QUE ME HACES SENTIR


Sé que lo has notado, sé que lo sabes,
que mis ojos fulguran cada vez que me haces sonreír.
He de decirte que admiro en el día tu vestimenta,
pero en la noche me embeleso con tu desnudez,
y me elevas hacia las nubes,
y me transportas a ese fantástico lugar,
al cual viajas conmigo.
Has desenmascarado los trucos, para poder llegar a mí.

Eres tan soñadora y yo tan risueño.
Haces de cada noche algo furtivo, algo distinto,
soslayas la costumbre del amor sobre el lecho,
y me resguardas entre tus pechos.

Contigo, no importa lo que acaezca mañana,
si me estás amando hoy.
Contigo, no basta con amarse una noche,
sino a cada día, volver a enamorarse.
Contigo, valen los detalles,
no importa, si me dices que me calle.
Contigo, me siento libre,
aunque a ti, el amor me ate.

Me encantan tus caricias,
me encanta como besas.
Me encantas, porque si sufro de fatiga
me permites que descanse entre tus brazos.
Me encantas, porque una vez descansados,
nos robamos la energía,
como lo hacen los enamorados.

Me encantas, porque no padeces de celotipia,
me encantas, porque sabes que eres mi vida.
Y si soy yo quien se pone celoso,
me besas hasta que se me olvide cual fue la razón,
y me haces sentir, que después de ti, no hay nada mejor.

Me gusta cuidarte, protegerte y mimarte,
me gusta que me gustes.
Me gustas porque si te digo que “Te amo”
me respondes con la mirada.
Me gustas porque colmas mis labios secos,
con el oasis de tus besos.
Me gustas porque si mi boca es un desierto,
entiendes que es por la ausencia de tus besos.

Me enamoras a pesar de que no estemos juntos,
pues tus palabras hacen sentirme a tu lado.
Me enamoras a cada rato,
y eres tú, la única culpable de mi corazón acelerado.
Me enamoras, porque si no te contesto el teléfono,
sabes que un poema para ti estoy escribiendo.
Me enamoras por coqueta,
y esa es otra manera de decirte que me gustas.
Me enamoras porque siempre tienes los labios tintos,
a la espera de que sea yo, quien te quite el labial.

Te quiero, porque cuando quedo sin palabras,
sabes que decirme con tu mirada.
Te quiero, porque comprendes que mil palabras,
puedo decirlo con un suspiro del alma.
Te quiero, porque me motivas
cada día, en cada alba.

Y finalmente.
Te amo, porque me haces sentir.

lunes, 21 de mayo de 2012

AHORA

Tu figura afana mi mirada,
porque tu atractivo físico es un factor
que expolia de mis labios arriscadas sonrisas.
Y de mis labios los tuyos sustraen besos,
besos dados con los párpados pegados,
pegados no por gusto, sino porque estamos enamorados.

Hemos aprendido de los yerros,
ahora la experiencia nos dice que podemos,
aprehendernos, inspirarnos, vivirnos, amarnos.

Hemos aprendido a dibujarnos sonrisas en el rostro,
a irradiar luz por nuestros ojos,
a desdeñar las ansias que la añoranza nos deja,
y a no ocultar lo que el sentimiento piensa.

Hemos aprendido a tomarnos el tiempo,
para explorarnos, para descubrirnos, para conocernos.
Hemos aprendido a explotar el tiempo,
y en una sola noche, olvidar la soledad de tantos años.

No te digo esto para que te quedes,
no me identifico por mis hipocresías ni mis engaños.

Si has de quedarte conmigo,
vamos a tejer aventuras de un solo hilo,
del hilo de nuestro incipiente amor,
hasta formar una red que nos arranque el alma,
y en cada bocanada perder la calma,
cada anochecer sobre la cama.

Que la cúpula nocturna cubra la adrenalina
de un placer sin mentiras,
cuando tu figura femenina,
se funda con la mía.

Seremos como animales conscientes,
conjuntándose en juegos de placeres,
regalándonos cada noche, hasta los amaneceres.

Seremos animales conscientes,
pero eso no nos dirigirá hacia el lecho,
dejaremos esa parte a los sentidos y al deseo.

Hoy por hoy somos
la consecuencia de nuestros errores,
de errores no menospreciados,
de soledades del pasado,
de silencios indeterminados.

Hoy, ese silencio nos ha vuelto sabios;
hoy, la sabiduría complementa nuestros momentos.
Hoy, nos hemos superado de tragos amargos,
mas no hemos olvidado,
porque aún no despreciamos las siluetas del pasado.
Sin embargo, aquellas siluetas nos han formado,
ahora, nos traen lágrimas,
pero lágrimas de felicidad continua.

Hoy, estamos pagando tiempos de desdicha,
hemos dejado de ser masajistas “alivia tensiones”,
pasamos a ser masajeados por nuestros corazones.
Ahora, ya podemos defendernos de nuestros yerros,
aprendimos a abogar por nuestros sentimientos,
somos libres de la soledad y sus encierros.

Dormir ahora ya nos trae un descanso,
no existen segundos de impertinencia,
producto de una ausencia.

Ahora, no tenemos ni un silencio,
ni un segundo de sequía de amor.
Es cierto, somos un girasol apenas floreciendo,
pero no posponemos ni nos perdemos
en lo que no creemos, en lo que no pensamos, en lo que no sentimos.

Ahora, pasemos a exprimirnos nuestra conciencia
y a acabarnos nuestras vidas
con base a dichas,
sin mentiras, sin penas, sin lágrimas,
y sin una cama vacía.

lunes, 14 de mayo de 2012

TU APARIENCIA, TUS PROMESAS Y MI (DES)AMOR

Compartir la vida en pareja, debe evitar a cualquier costa,
las voces; “apariencia”, “promesas” y “amor”;
pero no en un sentido literal,
sino evadir decirlas en una sola oración.

Tu “apariencia”, sólo vertió una tonalidad,
sólo matizó la realidad,
y todo lo que dejó es mera ilusión
que se desvaneció cual si fueran besos rotos,
provenientes de tus labios mentirosos
colmados de mentiras,
y rebosantes de “promesas” rotas.

Mientras tanto, “el amor”,
es eso que te hice no sólo por las noches,
sino a todo momento, a cada oportunidad,
a todas luces, en cada día.
Sin embargo, ahora nos hemos dicho adiós,
pero cuando tú lo dijiste por amor a un tercero,
yo te lo dije, porque es mejor así,
a que continúes tomando mi amor por ti un juego.

Charlar contigo a veces era complicado,
pero besarte, me liberaba de mis miedos.
Nos hemos separado,
y me faltó tanto que darte.
Ya nos hemos marchado,
y fuiste el mejor error que he perpetrado.

¿Amistad? ¿Qué entiendes tú por ella?
Porque para mí es un problema,
ya que no puedo escapar
de mis deseos de esa amistad ‘traicionar’
y todo, con tal de tu boca besar.

Se dice que en el espacio se circunscribe el tiempo,
y esto último, jamás me supiste ni quisiste brindar.
Ahora, nuestro orgullo ha destruido:
sonrisas, cariños, sueños, esperanzas, ilusiones.
Ahora, todo lo que nos queda son:
lágrimas, desesperanzas, pesadillas, maldiciones.
Y lo irónico es que seguro estoy que en ti
ha quedado la incertidumbre, de cómo sería el poder amarnos.

Hoy, no queda nada más en mi cabeza,
nada que no sean maquinaciones.
Hoy, no queda nada más en mi sentir,
únicamente mis deseos por ti.
Busco, pero no entiendo tu mentalidad femenina,
encuentro y acepto, pero no entiendo, tu negativa.
Escudriño y desentierro, uno de tus retratos,
luego, lo devuelvo,
y así, no tener que besarlo.
Después, me recuesto en mi lecho
y paso horas imaginándote en mi techo.
Para entonces, he estado dibujándote,
y deseando que fueras una puerta cerrada,
para que cuando alguien intente entrar
en el intento muera,
así como hiciste conmigo,
sin piedad,
con pura crueldad.

Al final,
adentrado en mis elucubraciones,
y aunque no crea en el infierno,
deseo que te mueras
y nos veamos allá.

SIMPLEMENTE, TE AMO

Te amo cual si fueras un nuevo mundo,
como a un día perfecto celebrado con un suave vino.
Eres el inagotable sueño aderezado con tu voz
que es la suave música
que a mi existir arranca sus tristezas.
Te amo más allá de mis quehaceres,
por encima de mis impulsos y de sus placeres;
Simplemente, te amo.

SER FILÓSOFO

Estar conforme en una “zona de comodidad”
es algo que al filósofo inconforma,
pues éste busca más cada vez;
siempre la evolución de su ser persigue.

Temer al ridículo por el “qué dirán”
es algo que el filósofo desdeña,
sabe que todo es una experiencia,
y al mismo ridículo atesora.

Huir a lo incognoscible no es para el filósofo una opción,
pues su curiosidad es asaz
y sabe que más allá de todo existe algo mejor
y para eso hay que tener valor.

Creer saberlo todo y no entenderlo nada
es para el filósofo ser conformista,
pues de hecho él no sabe nada
pero procura a todo el entendimiento alcanzar.

Yo, ahora, no soy un ser que mucho filosofa
pero he hallado la receta en soliloquiar,
así, tal vez, puede que algún día,
en un filósofo me convierta.
Y por qué no pensar, que en esta vida será.

HOY QUIERO

Hoy quiero verte,
mirarme en tus ojos
y que en ellos me digas:
“Me siento sola,
quiero que me acompañes”

Hoy quiero mirarme en tus ojos,
alejarme de la soledad
y andar el camino juntos,
tomados de la mano,
amándonos.

Hoy quiero ser uno contigo,
pues mis pies se han cansado
y mi corazón de soledades ha sufrido
de sinsabores sin testigo,
porque tú no me has querido.

Hoy quiero acompañarte,
seguir juntos un camino.
Déjame estar a tu lado,
déjame aunque sea estar en silencio,
permíteme caminar contigo,
que sólo así, tal vez pueda hallar
el sendero a tu corazón,
a tus sueños
y a tu amor.

QUISIERA AMARTE MENOS

Quisiera amarte menos
para mermar el ramalazo en mi corazón,
de esta maldita distancia,
para gastar la lejana tristeza
y secarme estas lágrimas
que de mis pupilas emanan.

Si pudiera amarte menos
alejaría el suspiro de la añoranza,
y quizá, sólo quizá
latiría de nuevo mi corazón con calma,
ocultaría la mirada
en lo profundo del alma.

Pero te amo con infinitas ansias,
de esas que no entienden de recatos,
ni dejar de pensar en ti un sólo rato
ni dejar de quererte siempre
ni dejar de amarte siempre,
y por siempre desearte tanto.

Quisiera amarte menos,
mas repudio tal hecho,
al menos eso es lo que el corazón dicta,
pues tu amor vive en mi marea
y se empeña, se aferra…

Quisiera amarte menos,
pero me haces falta;
hace tiempo que sólo vivo para ello
y tú, sin darte cuenta
de que te necesito,
y de que sin ti, no vivo.

Quisiera amarte menos…

NO QUIERO PERDERTE

Siento marchar mi vida cuando en ti pienso,
siento por tu amor el alma morir
cada vez que de ti me encuentro lejos,
y que la distancia me aparta de ti.
Mis deseos por ti son a morir.

 A veces pienso que no me quieres;
asimismo sospecho muchas cosas de ti.
Siento que en ocasiones me rechazas,
porque no he demostrado que eres mi amor
y la lástima me alcanza.

No pretendo ofenderte al desconfiar de ti,
pero mi soledad a veces me obliga a hacerlo así,
y es que siento perderte
cuando más quiero saber de ti.
Y si te vas de mi vida, para qué vivir,
espero entiendas entonces el por qué de este “reclamo”
y el motivo de sentirme tan mal.
Comprende, no quiero perderte.

MI AMOR POR TI

Primero y antes de volver a verte,
quiero decirte que pienso en ti todo el día,
que antes de verte, te vislumbro en mi mente,
que antes de verte, te escucho en mis oídos,
y que antes de verte mi corazón late más rápido.

Mas cuando te veo todo es serenidad,
cuando te veo, relego todo lo demás,
olvido que te extrañaba,
olvido problemas,
olvido todo.
Cuando te veo, todo se paraliza,
cuando te veo, sólo te veo a ti,
cuando te veo, no quiero dejar de hacerlo.

Luego, cuando estás cerca de mí,
mi corazón que ya se hallaba palpitando alocadamente por verte,
quiere emerger de mi pecho,
casi no respiro,
pero a la vez el aire es más puro,
me duele el pecho,
se me envaran las manos,
pero a su vez son más sensitivos.
Cuando estás cerca de mí, todo da vuelcos,
mi cabeza se vuelve maniática,
piensa muy prestamente,
y todo tiene que ver contigo,
y todo lo que siento es por ti.

Me pregunto muchas cosas,
y la mayoría, no obstante, sin respuesta.

Cuando al fin llega el tiempo de irnos,
es como total placidez,
porque existí contigo un rato,
pero sólo dura un instante,
porque raudamente recomienzo a extrañarte,
emprendo a pensarte otra vez,
empiezo a necesitarte...

Sé lo que por ti siento,
sé que eres tú por quien me despabilo por las albas.
Sé que te amo,
y lo pienso una y mil veces;
y una de las tantas interrogaciones es:
¿Qué es amar?
¿Es sólo un sentimiento?
¿Son sólo cuatro letras?
De hecho, ignoro si alguien esté al tanto de qué es amar;
no sé si alguno en alguna ocasión haya amado a alguien,
pero sé que esto es lo más adyacente a amar a alguien,
y ese alguien…
Eres tú.

TU SABOR

Sabes a silencios y a sueños,
con melodías de ternura y tactos de deseo,
sabes a mi mundo,
a todo lo que anhelo;
sabes a amor.

Ahora puedo oírte,
escuchar tu silencio;
puedo recorrer tus besos
y soñar tus labios.

Puedo inclusive escuchar tu melodía,
cuando tu beso es una caricia,
cuando es un despertar contigo,
y tu sonrisa es un motivo,
y tu silencio una añoranza...



ENCRUCIJADA

¡Qué difícil es tenerte!
Sin lograr poder tocarte;
¡Qué difícil es amarte!
Y verte sólo por un instante.
¡Qué difícil es desearte!
Sin lograr que estés conmigo.

La distancia nos aleja,
mi paciencia ya se queja
y tú no te das cuenta que:
te amo.

Mi destino está en tus manos,
dime si continuamos
o mejor terminamos.

CONFESIONES

Siempre he sido intenso, no he encontrado otra forma de hacer y ser lo que soy y quien soy. Mi corazón late en ambos sentidos de gozo y angu...